Y que no lo quiera Dios, porque la vida se volvería muy aburrida. Cree una que todos han llevado vidas más o menos similares a la propia. Sí, los hay que han estudiado fuera, que han tenido algunos años locos, que a los 35 siguen en casa de sus padres... Pero todo más o menos dentro de unos parámetros similares. Pero resulta que no. Que hay gente de lo más variada. Y esquemas mentales que en mi cabeza no encuentran ningún tipo de explicación. No digo que sean ni buenos ni malos. Sólo tan distintos... En estos días se habla de la pretensión de algunas pasarelas de prohibir desfilar a chicas menores de edad, lo cual, teniendo en cuenta lo poco que dura la profesión de modelo, sería pelín problemático. Pero claro, puede una pensar, ¿cómo será la vida de una niña de catorce años que ya gana dinero y que se mueve en ambientes de adultos? Pues hay de todo. Está la que pierde el norte y da con su triunfo de narices en el suelo y está la otra, la admirable niña que debe trabajar porque así se lo imponen las circunstancias pero que, a pesar de estar en la discoteca a la edad a la que otras jugábamos a las muñecas a escondidas, se marcha a casa solita, no consume sino lo que debe consumir y aprende a pararle los pies a los indeseables. Luego están esas historias de amor absolutamente insensatas que parece que sólo se dan en las películas pero que viven algunos aquí mismo. La chica que a las dos semanas de estar de viaje de estudios en el extranjero decide casarse con un chico al que acaba de conocer, lo hace y, al par de meses, lo pierde de vista para no saber de él nunca más. Aquella otra que vive una tormentosa historia con un hombre que le dobla la edad y al que le unen unos lazos que los demás no entienden pero que ella parece tener muy claros.El que abandona una vida de éxitos, viajes y glamour para instalarse en esta pequeña Isla, donde todo parece ir infinitamente más lento que allí de donde viene. |
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Está aquel que viene de la arena del desierto y del calor infernal, al que imaginamos llegando en patera, huyendo de una vida de pobreza, pero que resulta que ha venido en avión y antes pasó por Toledo y Salamanca, para perfeccionar sus estudios... Luego está la chica que se enamora en la adolescencia, une su vida a la de un hombre y, en contra de todos, la jugada le sale perfecta y vive una historia de película antigua, con final feliz. No invento nada.Todos ellos existen y sus vidas son mucho más pintorescas de lo que yo pueda contarles aquí. Me limito a trazar algunos rasgos, disfrazarlos un poco y resumir mucho de lo que ellos mismos me han contado. Qué amplio es el Mundo, incluso este nuestro, que a mí siempre me pareció tan pequeño. Qué distintos somos todos. Qué diferentes nuestras vidas. Qué interesante es el humano, tan complejo y tan básico a la vez. ¿Se han parado alguna vez a charlar con la gente? De verdad se los recomiendo. Es apasionante, desconcertante e, incluso, en ocasiones, hasta inquietante.
Vestuario: Arena |